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¿Cuándo comenzaremos a amarnos?

   Siempre podremos poner excusas para posponernos, para pensar en los demás antes que en nosotros. Pero sabemos en lo profundo, que es imposible ocuparnos de un otro sin atendernos a nosotros primero, porque si caemos ¿a quién podremos ayudar? Al igual que en los aviones, primero necesito ponerme la mascarilla de aire antes de salvar a otros, ya que si me asfixio a nadie podré atender. Y si ese otro depende de mi, ¿qué hará si no sabe ayudarse a si mismo?

    La dependencia emocional, la dependencia económica, cuando son niños se entiende, pero ¿hasta qué edad? ¿Acaso elegimos ayudar tanto a los demás para evitar ver nuestro propio dolor? Cuando te estás sobre-preocupando del otro, ¿quién se está ocupando de ti? Solemos pre-ocuparnos de todo: de las cosas materiales, de aquello que aún no pasa, de lo que ya pasó y ya no podemos hacer nada. ¿Y si elegimos hacernos cargo de lo que podemos resolver y lo demás lo aceptamos tal cual es?

     Si aceptamos lo que tenemos, lo que somos, lo que son los demás y cómo es nuestra realidad en este momento, podremos enfocarnos en lo que existe, siendo más fácil resolver nuestros problemas actuales. Pensemos en cómo estoy siendo hoy en día, no cómo era ni cómo seré, sino cómo soy ahora, en este momento presente. ¿Cómo me siento? Honestamente.

     ¿Cuándo decidiré dirigir la  atención a mi mismo, y dejaré las excusas que me llenan el día a día para evitar verme? El trabajo realmente me ocupa tiempo, pero ¿qué hago con el resto de mi día? ¿qué hago con el resto de mi vida cuando no trabajo, cuánto tiempo me doy, cuánta energía destino a mi mismo, a simplemente escucharme, acaso me estoy escuchando? y si lo intento, qué pasaría? ¿Lo intentamos?

Cuando nos elegimos ver, nuestro mundo cambia instantáneamente, aparecen cientos de nuevas posibilidades.

Con amor,

Lorena Salinas Contador

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